Industria

Como resultado del pequeño término municipal que posee Marcilla, sus habitantes han tenido que buscar el trabajo en otro tipo de actividades fuera del agrícola.

En éste sentido, en el siglo XX, diversas empresas se instalaron en la localidad dando un fuerte desarrollo a la villa.

A lo largo de este siglo han pasado por Marcilla muchas empresas, casi todas ligadas a la elaboración de productos agrícolas (azucarera, conserveras, congeladora, harinera, piensos,etc).

Hoy en día las industrias instaladas son de distinto signo: talleres, empresas de servicios, bebidas, empresas de la construcción, etc.

Fue en los años 60 y 70, cuando con el auge de las conserveras y la congeladora se llegaron a emplear a mas de 400 personas, no todas de Marcilla, ya que muchas venían de pueblos de los alrededores, añadiendo la gran cantidad de temporeros andaluces que venían a coger espárrago a la localidad, llegando a trabajar mas de 600 personas.

Actualmente el Ayuntamiento esta construyendo un polígono industrial, en el termino “El Campillo”, en cuya primera fase ya hay instalada una empresa: Exkal, S.A. que creará unos cien puestos de trabajo.

En la localidad también contamos con un polígono industrial privado en el Barrio de la Azucarera.

Con la construcción del polígono industrial, este Ayuntamiento se propone impulsar la economía del municipio. A la vez se intenta que la refrescos_sur_europalocalidad no se convierta en un pueblo dormitorio, pues en la actualidad, hay gran cantidad de personas que deben desplazarse a otras localidades para trabajar.

Algunas de las empresas que operan en Marcilla son:

  • Refrescos de Sur Europa: Moderna factoría donde se fabrican toda clase de bebidas con marca blanca. Trabaja todo el año y en tres turnos.talleres_urtasun
  • Talleres Urtasun: Originariamente fue una empresa familiar modesta. Hoy trabajan más de 100 empleados. Se dedica a prototipos de alta tecnología para la industria de alimentación fundamentalmente. Sus éxitos están avalados por toda España y extranjero.
  • La Antigua “Castillo de Marcilla”, hoy Ardobries, es la actual congeladora de Marcilla. Hoy día no se elaboran productos, sino ardovriesque se envasan productos agrícolas como las verduras (cardo, maíz dulce, Coles de Bruselas, guisantes, etc). Cuenta con modernas líneas automatizadas de envasado. Actualmente se fabrican productos precocinados destacando su calidad. Atrás quedan las campañas de fabricación que contaban con más de 200 empleados en trabajo a turnos.
  • Indusal Navarra: Moderna factoría del sector servicios. Su función es el lavado y planchado indusal_navarrade ropa personal y de cama de todos los hoteles y hospitales de su área de influencia, que cubre La Rioja, Zaragoza, Burgos, Navarra y Guipúzcoa. Forma parte de un grupo empresarial, en periodo de expansión, con lavanderías por toda España (Bilbao, Vigo, Toledo, Guadalajara, Sevilla, etc). Posee su propio taller de confección. Cuenta con más de 120 empleados en trabajos a turnos, y lavado las 24 horas del día en temporada alta.

Varias fábricas de conservas vegetales llegó a tener Marcilla entre los años 60 y 90: Conservas “El Arga”, Conservas “El Gorila”, Conservas Chistu, Conservas El Jinete, Conservas El Sol y la Cooperativa “Chalaparta”. Juntas llegaron a mover más de 500 personas en la temporada del espárrago, tomate y pimiento.

cartel_fabrica                       pimientos

Hoy día, solo queda una empresa artesanal: Conservas Acrisel, y otra de precocinados .El Molinico (antes llamada Precomar), renovada factoría donde el plato principal de elaboración en conserva son los pimientos del piquillo rellenos de carne o pescado de primerísima calidad, en sus diversas variantes. La fabricación es anual y con una plantilla de casi 20 personas.

LA ÚLTIMA AZUCARERA DE MARCILLA

azucareraEn Marzo de 2002, maquinas excavadoras borraban del suave paisaje ribero la última azucarera de Navarra. Fue la culminación de una lenta agonía de ladrillos y vigas de madera, que se resistían a desaparecer bajo los escombros. Construida para endulzar a la gente hace ya cien años.

La fábrica “La Concepción” de Marcilla se edificó entre 1899 y 1900. Fue la primera que se instaló en la Comunidad Foral y la última en desaparecer.

Su construcción formó parte de un proyecto muy amplio de construcción de azucareras por parte del Estado español, impulsado con el fin de sustituir el azúcar de caña procedente de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, ultimas colonias españolas perdidas a finales del siglo XIX.

En Navarra se construyeron, además, las de Pamplona, Tudela y Cortes.

Tras la pérdida de las colonias, hubo necesidad de producir en nuestro propio país el azúcar. Y para ello, se pensó en obtenerlo a partir de la remolacha.

El cultivo de éste producto se introdujo en Granada a finales del siglo XIX, y rápidamente se extendió por Navarra y Zaragoza. Mucho más tarde se incorporaría Castilla en su cultivo y producción. Llegó a ser nuestra comunidad la tercera productora de azúcar de España.

Las grandes compañías azucareras impulsaron el desarrollo industrial de Navarra a principios de siglo. Las grandes fábricas, su compleja y avanzada tecnología de entonces y la repercusión directa sobre la agricultura al fomentar el cultivo de la remolacha, las convirtieron en una potente palanca de desarrollo y en un símbolo de la industrialización. No por casualidad, en el artesonado del palacio del trono de la Diputación Foral, está pintada la azucarera de Marcilla.

La azucarera figura en los libros y catálogos especializados como un ejemplo destacado de arquitectura industrial española. Entre sus detalles destacaban los arcos y cornisas neomudejares, un reloj de sol, pavimentos de ofita, tragaluces semicirculares y una gran chimenea de ladrillo.

arcos_azucarera          cornisas_azucarera          fabrica

La fábrica era enorme. Tenía varias naves para la producción, aparte del horno de cal, turbinas, calderas, secaderos de pulpa, lavaderos, difusión. Por su puesto, contaba con almacenes para el azúcar, la pulpa, depósitos de melaza, carboneras y balsa de agua.

poblado_obrerosFuera del recinto fabril, se encontraba la zona del poblado con viviendas para los obreros, capilla, escuelas, fonda y economato.

La azucarera de Marcilla dejó de funcionar en 1979. A pesar del deterioro derivado de su abandono, conservaba todavía toda su sólida estructura y su encanto.

A pocos metros de donde estaba situada la Azucarera, se encuentra la estación del ferrocarril, y junto a ella, había una hermosa casa con jardín, propiedad de Don Jesús Elorz. Se trata de Villa Lidia, (en recuerdo de su mujer), la casa donde hace algo más de cien años se decidió la construcción de la fábrica, sobre una finca de esta familia. El nombre de la Azucarera “La Concepción”, se debe al nombre de una de las hijas de Don Jesús Elorz.

empleados_fabricaLa azucarera llegó a tener más de 250 empleados fijos y otros tantos eventuales durante las campañas de invierno. Filas de carros y galeras cargadas de remolacha bajaban desde Falces, Caparroso, Peralta o Villafranca y que hacían colas de varios kilómetros por aquellas carreteras.

A pesar de la dureza de la recolección (pasando mucho frío y andando sobre el barro), aquellas campañas proporcionaban a los agricultores cosechas de invierno bastante rentables. De la remolacha se aprovechaba todo el mundo: desde el agricultor para sacar provecho de la tierra en el invierno, hasta los jornaleros del campo, que completaban sus ingresos como obreros eventuales de la fábrica.

ramal_ferreoLa actividad de esta fábrica fue muy intensa durante muchos años. La azucarera disponía de un ramal férreo que enlazaba con la estación del ferrocarril. Allí los obreros cargaban al hombro sacos de azúcar en los vagones del tren, trabajando a turnos.

Los empleados vivían al toque de sirena en sus casas ubicadas en la barriada que se construyó al lado de la misma factoría. Las voraces carboneras eran alimentadas sin parar noche y día. El pequeño microcosmos creado junto a la azucarera generó un estilo de vida que muchos recuerdan con nostalgia. Tan es así, que la barriada creada disponía de iglesia, escuelas, tienda, cantina y hasta sus propias fiestas patronales de San Pedro.

La fábrica de Marcilla comenzó a decaer en los años sesenta y setenta debido a la falta de eficacia, productividad y rendimiento. Los agricultores navarros no podían competir con la remolacha castellana, que daba mas grado.

Fue en 1979 cuando la fábrica dejó de funcionar. La producción remolachera Navarra decayó consecuentemente: el producto era recogido en Marcilla y trasladado a la Azucarera de Vitoria, más moderna.

Diez años después, se dejaba de cultivar remolacha en la Ribera. Y poco tiempo después, era cerrada la Factoría de Vitoria y toda la producción del Norte del País se trasladaba a la Azucarera de Valladolid, dotada de los medios más modernos existentes.

derribo_azucareraHoy sólo queda la memoria de una fábrica que sirvió para endulzar la vida de la gente. La tristeza por la desaparición de un símbolo, de un edificio emblemático de Navarra. Para algunos marcilleses es el final amargo de una fábrica que tenía un dulce nombre de mujer, y que influyó decisivamente en el actual bienestar de la comarca.

Hoy en día lo único que ha quedado de esta factoría, es la chimenea.