Curiosidades

NOMBRAMIENTO DE CARGOS

Como señor de la villa, el marqués era quien nombraba el alcalde y los tres regidores hasta la primera mitad del XIX. En cambio, el cura vicario de la parroquia y sus dos beneficiados eran de provisión real y del cabildo de Barbastro, que tenía la calidad de abad de la villa y percibía por lo mismo la mitad de sus diezmos; la presentación la ejercía uno u otro según el mes en el que se diera la vacante.

DEMOLICIÓN DEL CASTILLO

En el verano de 1512, el cardenal Cisneros había ordenado la demolición de todos los castillos de Navarra, incluido el de Marcilla. Las fuerzas castellanas, a las ordenes del execrado coronel Hernández de Villalba, intimaron la rendición de la fortaleza marcillesa.

Se hallaba ausente del castillo el marqués de Falces y, conocedora su esposa doña Ana de Velasco de las pretensiones de Villalba, respondió enérgica con una rotunda negativa con frases que se han hecho merecedoras del más vivo recuerdo. Indignado Villalba con la negativa de la dama, dispuso el ataque inmediato al castillo, cercándolo con las numerosas tropas, y haciendo saber que por esta sola vez serían perdonadas las vidas de los defensores.

Doña Ana de Velasco, impávida, se aprestó de inmediato a la defensa de su fortaleza, al tiempo que gritaba a sus soldados: “¡Mis villanos, a las armas!”.

Tras una hora de combate, en la que las tropas de Villalba no habían logrado progreso alguno, decidieron abandonar el campo de batalla y a todo galope se alejaron hacia el interior de las Bardenas. Marcilla dedicó una de sus calles a esta heroína de las libertades navarras.