Recorrido a pie por el Soto del Aragón

Tiempo aproximado (ida y vuelta): 2 horas.

Distancia: 8 Km.

Desnivel: Nulo.

Dificultad: Fácil.

Excursión por el Soto de AragónEste paseo lo podemos iniciar desde la zona deportiva, dirigiéndonos hacia la Presa para una vez en ella, por debajo de los puentes de la autopista, tomar el camino que va bordeando la autopista. Nos llaman la atención, por sus enormes pinchos, las acacias que hay en su terraplén. Son las llamadas acacias de tres espinas.

Al terminar las acacias, giramos a la derecha para coger el camino que se dirige a la finca “El Soto”. Observamos al frente el bosque de ribera formado en la orilla del río Aragón. Allí podemos ver volar los milanos que en él tienen sus posaderos. Hacia allá nos dirigimos. Siguiendo por este camino se divisan a la derecha los cortados sobre el río Aragón, y a la izquierda unos extensos campos de alfalfa que son habitualmente visitados por la colonia de cigüeñas blancas existente en nuestra localidad.

Dejamos el camino del Soto, y giramos hacia la derecha, en dirección al río. Nos acompaña el incesante canto de los ruiseñores. En la otra orilla, donde el río se encuentra con el cortado del monte, se encuentra uno de los sotos naturales mejor conservados de Marcilla. Tomamos la dirección contraria a la corriente y seguimos nuestro paseo por la orilla cubierta de inmensos bloques de hormigón que intentan conducir al río por su cauce.

Al llegar a la curva del río de 90 grados, continuamos un poco más adelante y girando a la derecha nos adentramos en lo que era el antiguo cauce del Aragón, conocido como “la madre vieja”, de gran interés faunístico por el refugio que supone para todas las especies. Continuando por el camino desembocamos en una chopera que debemos atravesar para encontrar el camino que se dirige al antiguo molino. El Molino, hoy restaurado y convertido en minicentral hidroeléctrica, fue el primer productor de electricidad del que se abasteció Marcilla y también el barrio de la Azucarera.

Excursión por el Soto de AragónContinuamos por el camino, dejando a la derecha el barrio y la fábrica Azucarera (o lo que queda de ella: su chimenea y algún almacén) reconvertido en zona industrial. En el cruce de caminos, giramos a la izquierda y continuamos por este camino, dejando a la izquierda la madre vieja del Aragón hasta encontrarnos con los antiguos silos en el suelo de la finca “El Soto”. Descendemos hasta el río y por la orilla de espigones por la que hemos pasado anteriormente, continuamos esta vez en dirección de la corriente.

Llegamos hasta la curva donde el río continúa paralelo a los cortados, y vemos el último desprendimiento del cortado ocurrido en el invierno del año 2002. Por un breve espacio de tiempo llegó a cortar el río, aunque gracias a la dinámica del propio río ayudada además por la mano del hombre, volvió a recuperar su cauce.

Subimos al camino y siempre siguiendo la dirección de la corriente, continuamos por un túnel de vegetación, muy agradable si el calor aprieta, hasta que termina el camino y por el bordes de la chopera y la orilla del río llegamos otra vez a la Presa. Por todo este tramo observaremos a la izquierda los cortados y el barranco, así como las evoluciones de las diversas rapaces que vuelan en nuestro cielo; también podremos ver las diversas aves acuáticas que pueblan nuestras orillas.

Una vez en la Presa, tomaremos el camino del principio y regresaremos a la zona deportiva, punto de partida y de llegada de este paseo.

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