Nuestro Pueblo

Marcilla se encuentra situada en la ribera del Aragón, con mas de 2800 habitantes nuestro floreciente municipio se encuentra en un enclave privilegiado por sus paisajes, fauna, flora y excelentes comunicaciones.

Los orígenes de Marcilla son inciertos. Se cree que pudo ser  fundada oficialmente por el rey visigodo Gundemaro hacia el año 610, No obstante, sobre el territorio existieron asentamientos anteriores, que datan de época romana, como certifican los numerosos restos rescatados recientemente.

En 1120, Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y de Pamplona, concede a Marcilla los mismos Fueros que disfrutaba Calahorra. Su sucesor  García Ramírez, el restaurador, donó al obispo de Pamplona, don Lope, la Villa de Marcilla.

Años más tarde, en 1160, la esposa de Sancho el Sabio, doña Sancha, funda un monasterio de  monjas cistercienses, a quines se les convierte en dueñas del señorío de Marcilla hasta el año 1407 . Aparece escrito por primera vez en el siglo XIII.

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En 1429, Mosén Pierres de Peralta consiguió que Carlos III desterrase a las monjas cistercienses a Cambrón, acaparando en su provecho el completo señorío del pueblo y de todas las tierras que le correspondían. Estas pasaron ulteriormente a sus descendientes los marqueses de Falces.

A Mosén Pierres de Peralta se debe la construcción del palacio-fortaleza de estilo gótico-civil, defendido valientemente en 1516 por Ana de Velasco ante las fuerzas del coronel Villalba, mandado por el Cardenal Cisneros. Posteriormente pasaría a sus herederos, los marqueses de Falces.

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Escudo

Hasta el año 1942 su sello y escudo eran cuartelados en cruz: Primero las cadenas de Navarra de oro. Segundo una cepa. Tercero un castillo. Cuarto una pilastra. En dicho año se tomó el acuerdo de cambiarlo, resultando el que usa en la actualidad: trae de azur y un castillo en la parte superior. En punta una cepa con su fruto en su color natural. En bordura de gules las cadenas de Navarra que el rey Sancho el Fuerte donó a Marcilla. En las vidrieras del palacio de la Diputación figura uno distinto de azur y una escena bíblica en que la mujer pecadora es presentada a Cristo, surmontada de la palabra AVE en fondo de plata. Tiene como timbre una corona abierta.

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Nuestro entorno

Casi en su totalidad, nuestro territorio está formado por aluviones que en el Cuaternario fue dejando con sus inundaciones el río Aragón. Tienen importancia los depósitos cuaternarios, en especial las terrazas fluviales, constituidas por gravas, arenas, limos y arcillas sin consolidar, en las que se localizan los mejores campos de cultivo. Estas terrazas fluviales recubren los materiales del terciario continental. Presencia de glacis de erosión formados con materiales finos como arcillas y limos, presentan, además, cantos angulosos.

La zona se caracteriza por su poblamiento concentrado, es decir, se da una concentración de las casas rurales. Estas suelen levantarse con cubierta a dos aguas y caballete paralelo a la fachada o de un agua y vertiendo a esta.

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Marcilla es un pueblo situado en la Ribera de Navarra, concretamente en el valle del Aragón. Como sabes, este río y las tierras que atraviesa forman parte una vasta región natural, que llega hasta el Mediterráneo: el valle del Ebro.

El término municipal de Marcilla tiene en total una extensión de 21,7Km². El clima es seco y caluroso. Ello se traduce en que llueve poco y hace bastante calor en verano. Estas condiciones, unidas a la morfología de nuestro entorno (estamos en un valle en forma de artesa), determinan la existencia de dos ecosistemas diferenciados, que forman parte habitualmente del paisaje típico de la Ribera: el terreno seco del monte (en Marcilla está representado principalmente por los términos de las Planillas y el Montico) y las tierras húmedas y llanas del valle.

Así pues, desde el punto de vista ambiental, en el término municipal de Marcilla podemos distinguir tres ecosistemas diferenciados.

1. EL RÍO ARAGÓN

El río Aragón es el elemento que articula y dinamiza nuestro entorno. Esta mítica “serpiente de plata” constituye la fuente principal de riqueza de nuestro entorno. Ella explica la existencia de las diferentes comunidades que lo habitan, incluida la humana.

El tramo del Aragón correspondiente a Marcilla forma parte del “complejo fluvial de cauce divagante mejor conservado de Navarra” A diferencia del Arga, convertido casi en un canal en una parte de sus tramos finales, el Aragón conserva una parte importante de su vegetación natural.

Curvas del Aragón en el límite entre Marcilla y CaparrosoEl tramo del río que corresponde a nuestro término municipal entra en Marcilla por el Noreste, procedente de Caparroso, y abandona nuestra demarcación cerca de Peñalén, poco antes del abrazo del Arga y el Aragón en término de Funes.

La diversidad de especies que se dan en el ecosistema fluvial es uno de los grandes valores del río Aragón y de su zona de influencia. A diferencia de otros ecosistemas basados en el clima (por ejemplo, los del Monte y la Planilla), el río Aragón y sus riberas constituyen un ecosistema edafohidrófilo. Ello quiere decir, que no es el clima, sino la humedad del suelo, la que determina el desarrollo de las diferentes comunidades.

Así pues, el río no es un mero canal que transporta el agua sino un complejo entramado de relaciones entre multitud de especies vegetales y animales.

En el interior del río destacan sobre todo los ciprínidos de aguas frías. El barbo y la madrilla, casi desaparecida, son los reyes en este tramo medio-bajo del río Aragón.Grupo de madrillas

El cauce amplio y profundo del río en ciertos sitios favorece la abundancia de sustancias y materiales en suspensión. Todo ello contribuye a la diversidad de especies. Además de los abundantes barbos y madrillas, entre la fauna ictiológica del Aragón encontramos también carpas, chipas, gobios y percas americanas.

2. EL MONTICO

La colina conocida como Matapiojos es una de las señas de identidad del Montico de Marcilla

El Montico es el único enclave marcillés de vegetación propiamente mediterránea. Situado en la parte sureste de nuestro término municipal, este espacio natural tiene una extensión de 69 hectáreas. Hoy está limitado por la autopista y las mugas con Caparroso y Villafranca.

Antiguamente, esta zona estaba cubierta por un mar. Así es que buena parte de los materiales que lo integran son viejos sedimentos marinos. Los pliegues y corrimientos de tierras dejan al descubierto su composición: yesos, sales, y gravas.

En el Montico se distinguen tradicionalmente dos zonas: De un lado, el comunal, constituido por las tierras más abruptas y menos adecuadas para el cultivo. De otro lado, las tierras particulares que coinciden principalmente con la parte más llana.

Recientemente, la autopista ha fraccionado esta zona, creando un tercer espacio, caracterizado por su degradación.

A diferencia de la Planilla, que es hoy una estepa cerealista, el Montico presenta, una gran diversidad de especies de flora y fauna. Los pinares y el resto de plantas aromáticas que crecen en este espacio natural convierten esta zona de Marcilla en una gran “perfumería natural”.

La vegetación natural más extendida es el romero. Junto a él, encontramos otras muchas plantas aromáticas, como tomillo, espliego o lavanda, retama, etc. Muchas de estas plantas crean un ambiente especial con sus fragantes efluvios evitando así la rápida evaporación del agua. Algunas además tienen pinchos, para protegerse del ganado o de otros animales, como la aulaga, la encina, la coscoja, o el escambrón, el lino azul, el lino blanco, el esparto, el gamoncillo, etc.

También son habituales algunas especies comunes en otros espacios de ribera como el espino blanco, el tapaculos o rosa canina y el agracejo, etc. Este manto vegetal del Montico lleva aparejada a su vez una variedad de especies animales. En primavera y verano, pueden verse gran variedad de mariposas, arañas y otros insectos propios de las zonas mediterráneas. Entre las aves, además de las citadas al hablar de los acantilados, destaca el buitre leonado, que planea a menudo por encima de estos espacios terrosos.

La aparición de las orquideas en El Montico es un indicativo de la buena calidad medio ambiental que está adquiriendo este entorno.
Hoy, la situación de semiaridez propia del Montico está acentuada por la falta de una cubierta vegetal bien desarrollada. A pesar de ello, esta zona tiene gran valor desde el punto de vista ambiental, ya que, como decíamos atrás, es el único enclave marcillés que conserva vegetación propiamente mediterránea.

Esta zona de Marcilla nos ofrece toda una gama de paisajes singulares, como el Barranco de los Alamos, el Matapiojos, o las terrazas sobre el Aragón.

Además, el abandono progresivo de las tierras por parte de los agricultores, ha propiciado las repoblaciones de pinos, y el uso y disfrute del Montico como zona de paseo para los marcilleses. También es hoy una apreciada zona de caza (sobre todo de liebre, conejo y perdiz).

3. LA PLANILLA

Los campos de cereal son habituales en la Planilla

La Planilla (o las Planillas, en plural, que de las dos formas se ha llamado a esta zona de Marcilla) ocupa la parte septentrional de nuestro término municipal. En realidad se trata de una pequeña meseta situada en una de las partes más altas del municipio.

Esta zona de secano limita por el Este con la cañada real de Tauste-Andía, que es a la vez muga entre Marcilla y Caparroso, y por otro con la corraliza del Cascajo (término de Peralta).

En realidad, hay dos Planillas: la alta, que limita con los términos de Marcilla, Caparroso y Olite, y la planilla baja (también llamada “planilla abajo”), que se encuentra entre Caparroso y Peralta.

Debido a su configuración llana, la Planilla ha sido un espacio favorable para la agricultura tradicional de secano (cereales, viña, etc). Hoy, sin embargo, aunque hay algunas grandes fincas de explotación agrícola moderna, asistimos al abandono creciente de las tierras por parte de los pequeños agricultores.

Avutardas a punto de levantar el vueloComo decíamos, la Planilla es una estepa cerealista. Zonas amplias, semidesérticas, con horizontes despejados. Ello la convierte en una zona favorable para las aves esteparias. Algunas de ellas se encuentran en retroceso o en proceso de extinción, como las avutardas, la alondra de dupont, gangas, sisones, alcaravanes.

La proliferación de estas aves tiene que ver por un lado con la lejanía de las poblaciones, y con el estado de semiabandono en que se han mantenido últimamente las tierras de cultivo. Ello hizo que se hablara hace no mucho tiempo de incluir la Planilla de Marcilla en un proyecto de “corredor de aves esteparias”. Según aquel proyecto, el corredor iría desde el desolado de Baigorri en tierra Estella hasta Tauste, por las Bardenas.

No obstante, la puesta en riego de la Planilla, con las aguas del canal de Navarra, contradice aquella iniciativa, y puede acabar con esta situación que convierte hoy este lugar en un auténtica reserva de aves esteparias.

Balsa en el Barranco de ValtraviesaOtro de los lugares interesantes de la Planilla es el barranco de Valtraviesa. En realidad, este camino forma parte de la cañada real de Tauste-Andía. Las aguas salitrosas de este lugar, donde confluye el agua de lluvia de las colinas adyacentes, son un lugar propicio para el crecimiento de plantas como el tamariz, la juncilla, etc.

Hoy, el barranco sigue siendo utilizado por el ganado, por lo que resulta habitual encontrarse allí con rebaños de ovejas bebiendo en las balsas que se forman en él. Últimamente, la proliferación de garcillas bueyeras -derivada en parte de los campos de arroz existentes en el entorno comarcal- permite ver a decenas de estos animales siguiendo a los rebaños de ovejas. Estas aves originarias de la sabana africana, empezaron a extenderse por España hace varias décadas, llegando hasta el valle del Ebro. Las garcillas bueyeras suelen posarse sobre el lomo de las ovejas para desparasitarlas, y alimentarse también de los insectos que el ganado mueve a su paso.

Además del barranco citado, La Planilla ofrece también otros lugares interesantes. Merece la pena llegarse hasta el Cabezo del Rey donde se juntan las mugas de Falces, Olite y Marcilla, pues allí se encuentran las únicas encinas naturales de nuestro término municipal.

No dude en visitar nuestra página especialmente dedicada al turismo para conocer todo lo que marcilla puede ofrecerle

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