Nuestro castillo

El castillo, palacio, hermoso ejemplar de fortificación gótica, fue construido en ladrillo sobre taludes de piedra, que pudieran datar de época anterior (los diferentes colores y texturas indican las diferentes fases de la obra). Los fosos que le rodean indican su carácter de fortaleza. En los cuatro ángulos del cuadrado se elevan unos fuertes torreones prismáticos. Existen otros que interrumpen el centro de los muros, salvo el del sur que ha sido sustituido por una galería. Hacia 1980, el castillo fue adquirido por la Diputación para su restauración.

El castillo fue levantado en el siglo XV por Mosén Pierres de Peralta y se sitúa en el centro de la villa. Además de un papel defensivo esta fortaleza desempeñó el de mansión palaciega de los marqueses de Falces, descendientes de Pierres de Peralta.

Fue defendido en 1516 por doña Ana de Velasco, esposa del señor marqués, Alonso Carrillo, contra las tropas guipuzcoanas que comandadas por el capitán Villalva, pretendían demoler la fortaleza siguiendo la orden del Cardenal Cisneros.

El castillo tenía en su interior un gran patio de armas en torno al cual se distribuían las dependencias. En tiempos modernos, se fueron añadiendo construcciones más bajas que redujeron este espacio interior, todo lo cual se ha demolido en la actualidad.

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Historia

El castillo-palacio que podemos admirar en el centro de Marcilla se edificó en los últimos años del reinado de Carlos III el Noble. Carlos III contrajo matrimonio  en 1375 con Leonor de Trastámara, hija del Enrique II, rey de Castilla. Bajo su reinado se puso fin a los conflictos entre ambos reinos e impulsó una política de colaboración con Aragón, Francia e Inglaterra. También puso fin a las guerras entre los burgos de Pamplona con la firma del Privilegio de la Unión. Asimismo contribuyó al desarrollo de las artes, concluyó la catedral gótica de Pamplona y mandó edificar los palacios reales de Tafalla y Olite, donde murió en 1425.

En este contexto histórico vive Mosen Pierres de Peralta, artífice de la construcción del castillo. Fue hijo legítimo de García Martínez Peralta y Ana Sancha de Azagra. Pedro “el viejo”, fue un noble leal, un buen vasallo al servicio del Carlos III y la colaboración militar y política que prestó al rey se vio recompensada por numerosos títulos: Condestable de Navarra, Mayordomo del rey, Consejero y Secretario, Señor de las villas de Peralta, Andosilla, Marcilla y Funes.

En 1424, un año antes de morir Carlos III, el monarca navarro dio a Mosén Pierres de Peralta materiales para la construcción del castillo y mil ducados de oro con el mismo fin. Las obras las concluirá su hijo Pedro de Peralta y Ezpeleta, Mosen Pierres “el joven”, hacia 1430.

Pedro de Peralta y Ezpeleta, Mosen Pierres “el joven”, heredó todos los títulos de su padre y mantuvo importantes relaciones con los Reyes Católicos y con la casa de Aragón, recibiendo poderes para acordar el matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón. Hacia 1429, Juan II y Doña Blanca dieron al citado Mosén Pierres el señorío de la villa y en 1513 Fernando el Católico, le concederá en 1523 al nieto de éste, Alonso Carrillo de Peralta, el marquesado de Falces consolidando de esta manera su poderío sobre toda la comarca.

Desde entonces hasta 1976, el palacio permaneció en manos de la misma familia. La última propietaria única fue Pilar Dueñas y Tejada, que murió sin descendencia en el siglo XIX. Entonces, el castillo y las posesiones del marquesado pasaron a sus sobrinos dividiéndose en dos ramas. Una conservó el título con algunas posesiones y la otra rama se quedó con el castillo y otras propiedades pero sin el título.

En 1976 el Gobierno de Navarra comprará el castillo a sus propietarios. Diez años más tarde comenzará la primera remodelación del exterior y después de varias décadas de abandono y de permanecer en un estado ruinoso se abordará su restauración en profundidad. Después de tres años de obras se inauguró  el 26 de mayo de 2012

La Leyenda:

Es conocida la leyenda, según la cual la marquesa Ana de Velasco se enfrentó valerosamente en 1516 a las gentes de armas del coronel Villalba, impidiendo que se llevase a cabo la demolición de la fortaleza, decretada por el cardenal Cisneros. Los guipuzcoanos, en nombre de Castilla, tras conquistar Navarra, ordenaron la demolición de la mayoría de los castillos (orden general del cardenal Cisneros). En el de Marcilla mandaba la marquesa de Falces. Al ser informados de la llegada de Don Hernando del Villar, Doña Ana ordenó aprovisionarse de víveres y disponerse para la defensa. Cuando llegó al Castillo le tributó un gran recibimiento, preparó un banquete y los castellanos se embriagaron. En atención al trato recibido, Don Hernando del Villar permitió a la dama salir de la fortaleza con sus pertenencias y servidumbre. La heroína le respondió en tono altivo que era ella la que concedía la vida. Desarmados, los soldados tuvieron que abandonar el castillo, humillados por la astucia de Doña Ana de Velasco.

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Proceso de restauración

El castillo de Marcilla es desde 1976 propiedad del Gobierno de Navarra y está

catalogado como Bien de Interés Cultural. Desde antes de su adquisición, el edificio carecía de uso y ya había iniciado entonces su deterioro, que continuó en los años siguientes afectando de forma progresiva a la estructura del interior, en la que se produjeron muchos hundimientos.

El mal estado del edificio obligó desde entonces a continuas intervenciones, entre 1986 y 1990, de desescombro, limpieza y consolidación puntuales, además de algunas otras, como el derribo de la galería de la fachada sur, el vaciado de los fosos y el acondicionamiento del puente de acceso y la construcción de los muros del foso.

La parte exterior del castillo que se encontraba en peor estado era sin duda la correspondiente a la coronación. Las torres habían perdido altura y se encontraban desmochadas. Los cobertizos realizados sobre el camino de ronda estaban en muy mal estado y algunos de ellos aparecían completamente destruidos si no desaparecidos.

El estado de conservación del espacio interior del castillo era malo y peligroso por

los muchos derrumbes. Las dos crujías que compusieron la secuencia de estancias dispuestas perimetralmente al patio se encontraban prácticamente derruidas y muchas partes que aún no habían caído amenazaban con su desplome. Quedaban en pie, parte de la escalera principal y un amplio paño del muro de la parte oriental del patio.

En el año 2005 el Departamento de Cultura y Turismo-Institución Príncipe de Viana se encargó del proyecto de restauración del castillo. Las obras de restauración

comenzaron en diciembre de 2008 y finalizaron en abril de 2012.

El proyecto de restauración del castillo ha posibilitado la ubicación en su interior de la casa consistorial, la biblioteca pública, la escuela de música y un salón de actos.

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PARA VISITAR EL CASTILLO ES NECESARIO LLAMAR PREVIAMENTE AL NÚMERO DE TELÉFONO 948 713 545 DE 9:30 A 14:30 DE LUNES A VIERNES.

Las visitas guiadas se realizarán los sábados, domingos y algunos festivos a las 12 h. Tambíen se podrán realizar visitas de grupo.

La duración de las visitas suele ser de aproximadamente una hora y media, durante su visita conocerá toda la historia de nuestro castillo, sus secretos, leyendas e historia. Incluye la visita a la ermita de la Virgen del Plu.

Precio: 3€ por persona ( entrada gratuita para los niños menores de 10 años ).

Precios por grupo: 120 € (grupo de 50 – 55 personas)

Visitas al castillo